|
Mi casa está en ruinas (Brotes de olivo) (Ageo 1 y 2) ¿Cómo habitáis vuestras casas con celo tan desmedido, Preguntad al corazón y aplicad vuestros sentidos, Mirad lo mucho sembrado y lo poco recogido. No se apagó vuestra sed, se hinchó la lengua de hastío Mucho fue lo que esperasteis y poco lo que os llegó Por culpa vuestra los cielos negaron agua a las tierras Olvidáos de vuestra casa y preocupáos de las ajenas. Y así lloverá en los campos, grande será la cosecha, |