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Los pacíficos (Brotes de olivo)
Miro con paz y una esperanza sin fin la tarde oscura que muere Y miro aún con más paz a la madre que a su bebé amamanta entre sus brazos, En mí siento la fuerte angustia del cobarde y del ladrón, Me trae la paz quien es capaz de vivir mirando ansioso a lo lejos, Y vive en mí aquél que siembra la paz, dando sosiego a la vida, |