Qué escándalo, Dios (Migueli) Al ciego de Jericó le cortaste el rollo y lo hiciste vidente. A Magdalena también, aunque a ella la hiciste decente. Pescadores dejando flipando a los fariseos y la gente preguntando: ¿qué será este cachondeo? Qué escándalo, Dios, qué bulla. La que se organizó por culpa tuya. (bis) Los tontos a reír y los torpes a saber, los ricos a compartir y los listos a no entender. Los enfermos con la cara canija pero contenta, y dando brincos y saltos leprosos, cojos y abuelas. Judas, el que te jodió, y Juanito el tontorrón, Magdalena la putita y Perico el cabezón, vaya panda que juntaste para montar esta fiesta, que se hizo apóstol tuyo hasta mateo, el de hacienda. Decías que era senda recta y todos iban a bandazos. Y san Pablo el hijo pu... ¡qué caballazo! A los presos que encontraste les diste la libertad, y a algunos resucitaste, la basca quedó pasmá. Y una palomita que preñó a María, y una palomita que preñó a su prima, y una palomita que emborrachó a todos, y en Pentecostés preñó a muchas judías. Pan por aquí, pan por allá y pescadillas hasta para regalar iban buscando palabras y les daba de merendar. |